El secretario general de los petroleros privados, Luis Sosa, destapa la interna: la operadora cordobesa presiona a las contratistas para que reduzcan a la mitad su personal. Terra Ignis intenta ser «mediador», pero según Sosa «no conocen el área» y «el gobierno no tiene plata». Mientras tanto, Melella asegura que «todos los trabajadores están trabajando».
Por la Redacción de Boca de Pozo
RÍO GRANDE | TIERRA DEL FUEGO — El conflicto que Boca de Pozo viene anticipando desde marzo estalló. A un mes exacto del traspaso formal de las áreas de YPF a Velitec, el secretario General del Sindicato de Petróleo y Gas Privados, Luis Sosa, rompió el silencio y encendió todas las alarmas. En una entrevista publicada hoy por el medio Desde las Bases, Sosa reveló que la operadora cordobesa está presionando a las empresas contratistas para que despidan a más de la mitad de su personal y que Terra Ignis, la empresa estatal fueguina que debía garantizar la transición, intenta ser «mediadora» sin tener los recursos ni la experiencia necesaria.
El alerta es contundente: Velitec quiere que las contratistas se hagan cargo de los despidos para no ensuciarse las manos. Y el gobierno provincial, otra vez, brilla por su ausencia.
EL NÚMERO QUE NADIE QUERÍA CONFIRMAR: 150 ACUERDOS, PERO LA MIRA ESTÁ EN OTROS 150
Sosa fue claro al desmentir una versión que circulaba en los pasillos del poder: «Nosotros jamás dijimos que ellos despidieron 160 trabajadores. Tampoco fueron despedidos 160 trabajadores, fueron 150 trabajadores que llegaron a un acuerdo económico en su momento con la empresa YPF».
Pero la calma dura poco. El dirigente reveló que el problema real está en lo que viene: «Por boca de Velitec, de Facundo Araoz, ellos quieren seguir arreglando con la gente. Más que arreglando, quieren hacer un despido» .
El modus operandi es perverso. Según Sosa, Velitec ya les comunicó a las empresas contratistas que deberán licitar nuevamente los servicios y que Velitec impondrá las condiciones. La traducción es simple: las contratistas tendrán que operar con menos personal y peores condiciones, o quedar afuera.
EL TESTIMONIO QUE LO DICE TODO: «TENÍAN 43 TRABAJADORES, VELITEC SOLO TOMA 23»
Sosa compartió un caso concreto que ilustra la magnitud del ajuste:
«Hace muy poquitos días, una empresa que era contratista de YPF me llamó diciendo que tenían 43 trabajadores, pero según Velitec ellos se pueden hacer cargo solamente de 23 y al resto les manda el telegrama» .
Es decir: de 43 puestos de trabajo, solo 23 serían mantenidos. Los otros 20 trabajadores quedarían en la calle, con un telegrama de despido como única compañía.
Y esto no es un caso aislado. Sosa advirtió que «lo mismo está pasando, en alguna medida, de una empresa a la otra» .
TERRA IGNIS: UN «MEDIADOR» QUE NO SABE DÓNDE ESTÁ PARADO
En medio del fuego cruzado, Terra Ignis intentó posicionarse como una suerte de «mediador» entre Velitec, las contratistas y el gremio. Pero Sosa fue lapidario:
«El gobierno no tiene plata. Ellos no conocen cómo se maneja el área, entonces no sé mediador de qué» .
La frase resume la tragedia anunciada que Boca de Pozo viene documentando desde marzo. Terra Ignis fue creada para garantizar la soberanía energética, pero sus funcionarios —designados a dedo entre familiares de legisladores y amigos del poder— carecen de la experiencia necesaria para manejar una operación de la complejidad de los yacimientos fueguinos.
«No sé quién fue el inventor o el cráneo que le acercó esa propuesta al gobierno, en este caso al gobernador» , disparó Sosa, en una clara crítica a los asesores que diseñaron el desembarco de Velitec.
LA FRASE QUE CONDENA AL GOBIERNO: «MIENTRAS TANTO, SIGUEN HACIENDO ZAPPING»
El cierre de Sosa es el más político de todos. El dirigente acusa al gobierno de Gustavo Melella de estar distraído, sin rumbo y sin respuestas:
«Mientras tanto, siguen haciendo zapping» .
La metáfora televisiva no es casual. El gobierno cambia de canal según la conveniencia: un día promete inversiones, al otro día desaparece; una semana asegura que los puestos de trabajo están garantizados, y a la siguiente los despidos se multiplican.
LO QUE DIJO MELELLA (Y LO QUE LA REALIDAD DESMINTIÓ)
Mientras Sosa encendía las alarmas, el gobernador Gustavo Melella salió a dar su versión en el medio Crítica Sur. El título de esa nota es, cuanto menos, curioso: «Melella sobre el reclamo de petroleros: ‘Todos los trabajadores que pedía el gremio están trabajando'» .
Si «todos los trabajadores están trabajando», ¿por qué Velitec les exige a las contratistas que despidan a la mitad de su personal?
Las dos versiones son incompatibles. Y hasta ahora, nadie del gobierno salió a dar una conferencia de prensa para explicar la contradicción.
y El presidente de Terra Ignis, MAximiliano D’Alessio no aparece.
LÍNEA DE TIEMPO DEL CONFLICTO: DE MARZO A JUNIO
Para entender la magnitud de la crisis, Boca de Pozo reconstruye los hitos del conflicto:
10 de marzo de 2026
Boca de Pozo revela que Velitec será la operadora transitoria. Luis Sosa advierte: «Es un actor desconocido para el gremio en el ámbito fueguino» .
20 de marzo de 2026
Boca de Pozo destapa el escándalo de Maximiliano D’Alessio en YPF. La Legislatura cruza al Ejecutivo.
30 de marzo de 2026
La Legislatura aprueba las designaciones de Pérez Toscani y Salguet en Terra Ignis. La oposición denuncia «nepotismo».
15 de abril de 2026
Terra Ignis y Velitec presentan su plan de inversión. Prometen 6 millones de dólares y 100 pozos en 24 meses.
28 de abril de 2026
Boca de Pozo publica su investigación exclusiva a 48 horas del traspaso: 37 desvinculaciones, reducción de 400 a 200 trabajadores, turbinas de frío en estado crítico.
1 de mayo de 2026
Velitec asume formalmente la operación. Silencio oficial.
19 de mayo de 2026
Melella modifica por decreto las designaciones en Terra Ignis. Gabriela Castillo reemplaza a Analía Cubino.
1 de junio de 2026 (HOY)
Luis Sosa revela que Velitec presiona para reducir el personal a la mitad y que Terra Ignis es un «mediador» sin recursos ni experiencia. Melella asegura que «todos los trabajadores están trabajando».
LO QUE ESTÁ EN JUEGO: EL FUTURO DE 150 FAMILIAS
Si la presión de Velitec prospera, al menos 150 trabajadores de contratistas perderían sus empleos en las próximas semanas. Y eso es solo el comienzo. La lógica de «licitar con menos personal» se replicaría en cada una de las empresas contratistas, llevando el número final a cifras mucho más altas.
Los trabajadores, mientras tanto, esperan. Las máquinas, en muchos casos, están paradas. Y la producción de gas —la que calienta los hogares fueguinos— depende de equipos que operan al límite.
El invierno ya está aquí. El frío no espera. Y los trabajadores petroleros fueguinos no pueden seguir siendo rehenes de una transición improvisada, mal ejecutada y atravesada por el silencio cómplice de quienes debían protegerlos.