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Fué primicia de bdp: Tierra del Fuego no extiende la concesión a Roch y la empresa comienza a abandonar la isla
El Gobierno provincial rechazó la prórroga de Río Cullen, Las Violetas y Angostura. Las concesiones vencen en apenas 48 horas y la resolución deja abierto el interrogante sobre quién continuará operando. Boca de Pozo había advertido desde 2025 sobre el repliegue de Roch, la devolución de superficies y la reconfiguración del mapa hidrocarburífero fueguino. Ahora, el futuro de más de 1.000 kilómetros cuadrados de áreas productivas vuelve a quedar en manos de una definición política en medio de una crisis que ya acumula una caída del 90% en la producción provincial de petróleo.
Por el Consejo Editorial de Boca de Pozo
La política hidrocarburífera de Tierra del Fuego acaba de ingresar en una nueva etapa, quizás la más incierta de las últimas tres décadas. El Gobierno provincial decidió rechazar la solicitud de prórroga presentada por Roch S.A. para continuar operando las áreas CA-12 Río Cullen, CA-13 Las Violetas y CA-14 Angostura, tres bloques de la Cuenca Austral cuya concesión vence el próximo 17 de agosto .
La decisión fue formalizada mediante la Resolución 82/26 del Ministerio de Energía, firmada por la ministra María Gabriela Castillo el 29 de julio, que dispuso no hacer lugar al pedido de Roch y ordenó a la Secretaría de Hidrocarburos avanzar con las actuaciones necesarias para garantizar la continuidad de la explotación.
El dato que resulta particularmente relevante para los lectores de Boca de Pozo es que este portal especializado había advertido desde 2025 que el mapa hidrocarburífero de Tierra del Fuego estaba ingresando en una profunda reconfiguración, con Roch reduciendo superficie, YPF abandonando áreas maduras y Terra Ignis apareciendo como uno de los actores centrales del nuevo esquema .
El anticipo de Boca de Pozo
La situación que hoy queda expuesta no apareció de un día para otro. En noviembre de 2025, Boca de Pozo informó que Roch y sus socios habían solicitado devolver más de la mitad de las superficies de las concesiones Río Cullen, Las Violetas y Angostura .
La información publicada entonces detallaba que la UTE operada por Roch había formalizado ante la autoridad hidrocarburífera provincial una reversión parcial de las áreas . La propuesta comprendía la devolución de 210,3 km² de Río Cullen (59,44% del total), 536,28 km² de Las Violetas (44,29%) y 228,9 km² de Angostura (54,8%) .
El dato no era menor. Se trataba de una señal evidente de que una de las compañías históricas de la Cuenca Austral estaba revisando su estrategia en Tierra del Fuego . Mientras el Gobierno avanzaba con la salida de YPF y la consolidación de Terra Ignis, Roch comenzaba a reducir su exposición territorial .
Boca de Pozo también había advertido en mayo de 2026 sobre lo que consideró una doble vara en la política hidrocarburífera provincial, al contrastar el tratamiento dado a la salida de YPF con la disputa administrativa que mantenía Roch con el Ejecutivo.
El Gobierno cierra la puerta a Roch
La resolución conocida este viernes agrega una nueva pieza al rompecabezas. Según los fundamentos oficiales, la empresa no habría completado documentación considerada esencial para tramitar la extensión de las concesiones.
Entre los faltantes señalados aparecen el Joint Operating Agreement, es decir, el acuerdo operativo conjunto vigente, y documentación destinada a acreditar la representación y voluntad societaria de todos los integrantes de la UTE .
La UTE está integrada por:
- Roch S.A. (operador)
- Petrolera El Trébol S.A.
- Desarrollos Petroleros y Ganaderos S.A.
- Crown Point Energía S.A.
- St. Patrick Oil & Gas S.A.
- Secra S.A.
El Gobierno considera que esas deficiencias impiden tener por correctamente conformado el pedido de prórroga. Además, el Servicio Jurídico Permanente sostuvo que una prórroga no constituye un derecho adquirido del concesionario, sino una potestad de la Administración .
El conflicto viene de mucho antes
La negativa a prorrogar no puede analizarse aisladamente. En marzo de este año, el Ministerio de Energía ya había rechazado el pedido de reversión parcial presentado por Roch mediante la Resolución 43/26 . Posteriormente, a través de la Resolución 53/26, la cartera conducida por Gabriela Castillo volvió a ratificar esa decisión y mantuvo paralizado el trámite de reversión .
En aquella oportunidad, la Provincia cuestionó incumplimientos vinculados con compromisos de inversión y observaciones relacionadas con pasivos ambientales. También intimó a la concesionaria a regularizar su situación .
Roch, por su parte, rechazó la interpretación oficial y sostuvo que la reversión parcial constituía un derecho de la concesionaria y que sus obligaciones contractuales estaban regularizadas.
Por lo tanto, lo que ahora aparece como una decisión administrativa sobre la prórroga es, en realidad, el último capítulo de una disputa que lleva varios meses .
El dato que debería preocupar a Tierra del Fuego
Hay una cuestión que no puede pasar inadvertida. Las concesiones vencen el 17 de agosto. Es decir, en apenas 48 horas. Y la propia resolución que rechaza la prórroga no determina quién será el nuevo operador.
El artículo 3° solamente instruye a la Secretaría de Hidrocarburos para «adoptar las medidas necesarias para garantizar la continuidad de la explotación mediante los procedimientos que correspondan» .
Es decir: Roch se queda sin concesión, pero todavía no está definido públicamente quién tomará el control operativo de las áreas.
Ese vacío adquiere especial importancia después de la traumática transición generada por la salida de YPF y en un contexto donde la producción provincial de petróleo ya acumula una caída superior al 90% en las últimas dos décadas .
El fantasma de la repetición del «modelo YPF»
La experiencia reciente obliga a formular una pregunta inevitable: ¿Está preparada Tierra del Fuego para administrar una nueva transición petrolera?
La salida de YPF ya generó una profunda controversia alrededor de los trabajadores, las empresas contratistas, los activos, los pasivos ambientales, la infraestructura y la capacidad operativa del nuevo esquema .
Boca de Pozo documentó durante meses las dificultades que atravesaron las áreas transferidas a Terra Ignis y el desembarco de Velitec como operador. En junio, este medio publicó en exclusiva los conflictos laborales derivados de la transición y señaló que la incorporación de trabajadores al nuevo esquema quedaba muy por debajo de las expectativas anunciadas inicialmente.
Ahora aparece una nueva transición. Y la pregunta vuelve a ser la misma: ¿Existe un plan integral para administrar las áreas que quedan disponibles?
¿Terra Ignis será nuevamente la respuesta?
La resolución no menciona a Terra Ignis como futura titular u operadora de las áreas. Esto es importante.
En el caso de YPF, la situación fue diferente: la Provincia autorizó la transferencia del 100% de la participación de YPF en Lago Fuego, Los Chorrillos y Tierra del Fuego-Fracciones A, B, C, D y E a Terra Ignis, operación posteriormente aprobada por la Legislatura.
En el caso de Río Cullen, Las Violetas y Angostura, las concesiones llegan al vencimiento sin prórroga y deberá definirse un mecanismo diferente .
La Constitución Provincial establece, además, que las concesiones o convenios vinculados con la exploración, explotación, comercialización e industrialización de hidrocarburos requieren aprobación legislativa con una mayoría de dos tercios. Con 15 legisladores, eso representa 10 votos.
Por lo tanto, cualquier nuevo esquema de concesión o convenio deberá atravesar necesariamente una instancia política de enorme relevancia.
Un nuevo capítulo para el mapa petrolero fueguino
Roch opera en Tierra del Fuego desde 1991. Durante 35 años desarrolló actividad en Río Cullen y Las Violetas y posteriormente incorporó Angostura a su esquema operativo .
La decisión del Gobierno provincial marca, por lo tanto, el final de un ciclo histórico. Pero también abre una etapa de incertidumbre.
La cuestión central ya no es solamente qué sucederá con Roch. El verdadero interrogante es qué hará Tierra del Fuego con esas áreas. Porque detrás de las concesiones existen pozos, instalaciones, trabajadores, empresas de servicios, infraestructura, compromisos de inversión, obligaciones ambientales y producción de petróleo y gas .
No se trata simplemente de cambiar el nombre de un operador. Se trata de garantizar que la actividad continúe.
El giro estratégico de Roch: de Tierra del Fuego a Santa Cruz
El cambio de postura de Roch no fue repentino, pero sí notorio. A fines de 2024, la compañía todavía buscaba renovar sus concesiones en Tierra del Fuego. Todo cambió cuando la empresa obtuvo nuevas áreas convencionales en Santa Cruz, consideradas más atractivas desde el punto de vista productivo .
Allí, Roch comenzará a operar bloques como Cañadón Yatel, El Guadal-Lomas del Cuy y Cerro Piedra-Cerro Guadal Norte, en sociedad con empresarios con trayectoria en Vaca Muerta y la industria energética nacional .
Con ese nuevo horizonte, las áreas fueguinas perdieron valor estratégico dentro del esquema operativo de la compañía. El Gobierno provincial interpretó ese desplazamiento como parte de una «estrategia de desinversión sostenida durante los últimos años» .
La provincia deberá explicar ahora el próximo movimiento
La decisión del Ejecutivo puede ser jurídicamente defendible si la empresa no cumplió con los requisitos exigidos para acceder a una prórroga. Pero eso no resuelve el problema productivo.
La administración provincial deberá explicar públicamente:
- ¿Quién operará las áreas después del 17 de agosto?
- ¿Con qué estructura financiera?
- ¿Con qué capacidad técnica?
- ¿Qué ocurrirá con los trabajadores?
- ¿Quién asumirá las obligaciones ambientales?
- ¿Qué inversiones se ejecutarán?
- ¿Cuál será el mecanismo de selección del nuevo operador?
- ¿La Provincia realizará una licitación o avanzará mediante otro mecanismo previsto por la legislación?
Son preguntas que adquieren especial importancia después de las controversias generadas por la salida de YPF.
La verdadera prueba para la política energética de Melella
El Gobierno de Gustavo Melella presentó durante los últimos años la construcción de una política energética provincial basada en la recuperación del control sobre los recursos hidrocarburíferos y en el fortalecimiento de Terra Ignis.
Ahora tendrá que demostrar que ese proyecto puede funcionar más allá de los anuncios. La salida de YPF fue presentada como una oportunidad. El conflicto con Roch abre una segunda prueba.
Y esta vez la sociedad fueguina debería exigir algo que durante la transición anterior fue objeto de fuertes cuestionamientos: información pública completa, documentación, transparencia y planificación.
Porque el problema no es solamente quién se queda con las áreas. El problema es qué modelo energético quiere construir Tierra del Fuego.
Un problema que se repite en distintas provincias argentinas
El caso de Roch no es un episodio aislado. El abandono acelerado de yacimientos convencionales maduros empieza a replicarse en varias provincias productoras, a medida que el capital del sector migra hacia desarrollos no convencionales de mayor productividad y retorno .
En Río Negro ya se registraron casos similares de abandono de áreas, mientras que en Mendoza la situación se profundizó luego de que YPF se desprendiera de 55 bloques convencionales entre 2024 y principios de 2025 .
El avance de este fenómeno genera preocupación en las provincias productoras por el impacto económico, laboral y ambiental que implica el retiro acelerado de operadoras en yacimientos maduros que aún requieren tareas de mantenimiento, recuperación secundaria y remediación ambiental .
Conclusión: el final de un ciclo y el comienzo de la incertidumbre
Boca de Pozo seguirá el proceso porque, como ocurrió con el repliegue de Roch, la devolución parcial de áreas y la transición posterior a la salida de YPF, el verdadero negocio energético fueguino no se define únicamente en los comunicados oficiales: se define en los contratos, las concesiones, las inversiones, los activos, los pasivos y las decisiones que se toman sobre el territorio.
La salida de Roch deja en evidencia la fragilidad del esquema energético provincial, dependiente de pocos actores y de decisiones empresariales con alto impacto territorial .
Si la concesión caduca, el Gobierno deberá definir quién asumirá la operación de los yacimientos y la gestión de los pasivos ambientales, una tarea que requerirá coordinación técnica, jurídica y política .
Tierra del Fuego se enfrenta así a una encrucijada energética y política: sostener la producción sin perder empleo y preservando el ambiente, en medio de un proceso de reconfiguración profunda del mapa hidrocarburífero provincial.
Ahora comienza otro capítulo.
El Consejo Editorial de Boca de Pozo continuará monitoreando el desarrollo de esta transición con el máximo rigor técnico y periodístico.
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Análisis realizado por el Consejo Editorial de www.bocadepozo.com.ar.
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