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EXCLUSIVO | Maximiliano D’Alessio dejó el directorio de YPF después de meses de cuestionamientos: la cronología de una designación que nunca dejó de estar bajo sospecha
El presidente de Terra Ignis presentó su renuncia al directorio de YPF y la empresa informó que fue por “motivos estrictamente personales”. La salida se produce después de meses de cuestionamientos por la superposición de funciones, el procedimiento utilizado para su designación, los millonarios honorarios del cargo y las denuncias sobre el funcionamiento y control de la empresa energética fueguina. D’Alessio seguirá, por ahora, al frente de Terra Ignis.
Por ; redacción BDP
La salida de Maximiliano D’Alessio del directorio de YPF ya es oficial. La compañía informó a la Comisión Nacional de Valores que en su reunión del 7 de septiembre de 2026 aceptó la renuncia del director titular de Clase D, quien dejó su cargo alegando “razones estrictamente personales”. En el mismo acto, la Comisión Fiscalizadora de las acciones Clase D designó a Martín de los Ríos Plaza para reemplazarlo hasta la próxima elección de autoridades por la Asamblea de Accionistas.

La explicación oficial es breve. No menciona diferencias políticas, cuestionamientos institucionales, incompatibilidades, conflictos de intereses ni ningún otro motivo vinculado con su doble rol en Tierra del Fuego.
Pero la renuncia llega después de una sucesión de controversias que comenzaron prácticamente desde el momento en que su nombre apareció asociado al directorio de la principal petrolera del país.

Y allí aparece la verdadera historia.
Porque mientras D’Alessio abandona YPF, la propia Terra Ignis continúa presentándolo como director titular y gerente general. Es decir: la salida confirmada es de YPF; no existe, hasta ahora, anuncio de renuncia a Terra Ignis.
De hombre de confianza de Melella a presidente de Terra Ignis
La trayectoria institucional de D’Alessio dentro del esquema de Gustavo Melella no comenzó con YPF.
En abril de 2024 asumió la conducción de Terra Ignis después de la salida de Rubén Etcheverry. Por entonces, además de presidir la empresa energética, D’Alessio ocupaba la Secretaría de Representación Oficial de Tierra del Fuego en Buenos Aires y había sido vinculado también al Fondo para la Ampliación de la Matriz Productiva Fueguina, FAMP-Fueguina.
La acumulación de funciones comenzó así a convertirse en una característica de su perfil político-administrativo.
Terra Ignis no es una empresa privada convencional: fue creada por la Provincia para intervenir en un sector estratégico como los hidrocarburos y actualmente la propia compañía se presenta como una sociedad estatal, con 90% de participación provincial y 10% de AREF. En 2026, además, Terra Ignis pasó a ocupar un lugar mucho más sensible: recibió las áreas hidrocarburíferas cedidas por YPF en Tierra del Fuego.
Y entonces ocurrió algo políticamente llamativo. El hombre que presidía la empresa que debía asumir activos cedidos por YPF terminó sentado también en el directorio de YPF.
La primera gran controversia: ¿quién designó a D’Alessio y cuándo?
El caso explotó públicamente en marzo.
YPF informó la incorporación de D’Alessio al directorio en representación de las acciones Clase D antes de que el Poder Ejecutivo fueguino formalizara mediante decreto su designación.
La cuestión no era simplemente administrativa.
La Ley Provincial 1012 establece que el representante de Tierra del Fuego en el directorio de YPF debe ser designado por decreto del Poder Ejecutivo “ad referendum” de la Legislatura, y que no puede asumir sus funciones hasta contar con la conformidad expresa o tácita de la Cámara. La norma también establece un plazo de dos días hábiles para notificar la designación al Poder Legislativo.
La Legislatura fueguina reaccionó.
El 27 de marzo de 2026, durante la sesión ordinaria, ingresó un proyecto que directamente proponía declarar la nulidad absoluta de la designación de D’Alessio por incumplimiento de la Ley 1012. Finalmente, la Cámara aprobó una resolución que intimó al Ejecutivo a explicar en 48 horas las circunstancias de la designación y a remitir la documentación respaldatoria.
El episodio dejó una imagen institucional difícil de explicar:
YPF ya había comunicado al mercado la incorporación de D’Alessio, mientras que la Provincia todavía no había completado el procedimiento administrativo que la legislación fueguina establece para designarlo.
El Decreto 578/2026 llegó después
El Poder Ejecutivo terminó formalizando la designación mediante el Decreto Provincial 578/2026.
El Tribunal de Cuentas de Tierra del Fuego registra expresamente ese decreto como la norma mediante la cual se designó a Maximiliano D’Alessio como representante provincial para ejercer los derechos societarios derivados de las acciones de Tierra del Fuego en YPF.
La secuencia temporal fue uno de los principales argumentos de los cuestionamientos.
El Ejecutivo firmó el decreto el 6 de abril y lo remitió posteriormente a la Legislatura. La prensa fueguina reconstruyó que YPF había comunicado previamente la integración del directorio.
No se trataba entonces solamente de discutir a D’Alessio. La discusión era si el Poder Ejecutivo había respetado el mecanismo de control legislativo previsto específicamente para la representación provincial ante YPF.
El otro escándalo: los honorarios de YPF
A la controversia institucional se agregó rápidamente la económica.
Distintas publicaciones periodísticas estimaron que los integrantes del directorio de YPF percibirían en 2026 alrededor de $95 millones mensuales, con diferencias según el cálculo utilizado y la estructura final de remuneraciones. Otras publicaciones hablaron directamente de más de $100 millones mensuales.
Por eso la llegada de D’Alessio generó un interrogante adicional:
¿Cuánto iba a cobrar el presidente de Terra Ignis por ocupar una silla en YPF mientras continuaba conduciendo la empresa energética provincial?
El dato adquirió todavía más relevancia porque el cargo en YPF no aparecía aislado del resto de sus responsabilidades.
La prensa señaló que D’Alessio continuaba vinculado a la conducción de Terra Ignis mientras asumía el puesto en YPF.
Incluso apareció una iniciativa legislativa para que los ingresos derivados de la representación provincial en YPF fueran destinados a la Obra Social del Estado Fueguino, una propuesta que buscaba poner en discusión el destino de esos honorarios en medio de la crisis financiera de OSEF.
¿Incompatibilidad legal o conflicto de intereses?
Aquí hay que hacer una distinción fundamental.
No encontré una resolución judicial que haya declarado ilegal la permanencia simultánea de D’Alessio en Terra Ignis y en YPF.
Por eso no sería riguroso escribir que existió una “incompatibilidad legal comprobada”.
Lo que sí existió fue un cuestionamiento político e institucional concreto sobre la conveniencia y legalidad del esquema.
La pregunta era evidente:
¿Puede quien preside una empresa estatal provincial que recibe activos hidrocarburíferos de YPF representar simultáneamente a la Provincia dentro del directorio de la propia YPF?
No necesariamente se trata de una incompatibilidad automática bajo la Ley General de Sociedades. Pero sí plantea un problema evidente de conflicto de intereses potencial, especialmente cuando ambas empresas participan de una misma cadena de decisiones hidrocarburíferas.
Y ese interrogante nunca quedó definitivamente despejado en el debate público.
Terra Ignis: el antecedente que pesa sobre D’Alessio
El problema de D’Alessio tampoco empezó con YPF.
En 2025 ya había una disputa institucional dentro de Terra Ignis entre su presidencia y la síndica designada por la Legislatura, Ana Constanza Carro.
Carro denunció que D’Alessio y la conducción de la empresa obstaculizaban el ejercicio de sus funciones de fiscalización y reclamó documentación contable, societaria y de gestión.
El conflicto escaló a cartas documento.
La síndica sostuvo que se le impedía acceder a documentación necesaria para ejercer su función y afirmó que también existían pedidos de información realizados directamente por la Legislatura que no habían sido respondidos satisfactoriamente.
El episodio llegó incluso a la Fiscalía de Estado, según las publicaciones que reconstruyeron el conflicto.
La paradoja YPF-Terra Ignis
La paradoja política fue particularmente fuerte.
YPF había decidido retirarse de determinadas áreas maduras.
Terra Ignis debía convertirse en la herramienta provincial para ocupar parte de ese espacio.
D’Alessio encabezaba Terra Ignis.
Y el mismo D’Alessio fue incorporado al directorio de YPF.
En abril de 2026, durante el lanzamiento de la nueva etapa operativa de Terra Ignis y Velitec, D’Alessio aparecía públicamente como uno de los principales responsables del proceso de transferencia de activos de YPF a la estructura provincial.
La pregunta política era inevitable:
¿Dónde terminaba la representación de YPF y dónde comenzaba la defensa de los intereses de Tierra del Fuego?
El salario: de los $95 millones a la cifra que disparó el escándalo
Durante los meses posteriores, la remuneración volvió a ocupar el centro de la escena.
Algunas publicaciones ubicaron los honorarios del directorio en torno de los $94/95 millones mensuales, mientras que otras utilizaron la cifra de más de $100 millones.
La diferencia responde a las distintas fuentes y metodologías utilizadas para proyectar las remuneraciones.
Por eso, para una publicación rigurosa de Boca de Pozo, la fórmula recomendable es:
“un cargo cuya remuneración fue estimada por distintos medios en torno de $95 millones mensuales y que algunas publicaciones situaron por encima de los $100 millones”.
Eso evita convertir una estimación periodística en un dato oficial.
Septiembre: D’Alessio abandona YPF
Y llegamos al capítulo que cambia toda la historia.
El 7 de septiembre de 2026, el directorio de YPF aceptó la renuncia de Maximiliano D’Alessio.
La comunicación presentada ante la CNV el 8 de septiembre es contundente y extremadamente breve:
D’Alessio renunció a su cargo de director titular Clase D por “strictly personal reasons”, es decir, “motivos estrictamente personales”.
En reemplazo fue designado Martín de los Ríos Plaza.
La página oficial de inversores de YPF ya muestra actualmente a De los Ríos Plaza como director titular Clase D y no incluye a D’Alessio entre los actuales integrantes del directorio.
¿Realmente fueron solamente “motivos personales”?
Aquí está el punto más interesante de esta investigación.
No existe, hasta ahora, evidencia documental pública que permita afirmar que D’Alessio renunció a YPF como consecuencia directa de las presiones o cuestionamientos políticos.
Lo que sí puede demostrarse es la siguiente secuencia:
- 2024: D’Alessio llega a la presidencia de Terra Ignis.
- 2025: enfrenta cuestionamientos de la sindicatura legislativa por acceso a información y fiscalización.
- Marzo de 2026: aparece incorporado al directorio de YPF.
- 27 de marzo: la Legislatura cuestiona el procedimiento y exige explicaciones al Ejecutivo.
- Abril: Melella formaliza mediante el Decreto 578/2026 su designación como representante provincial.
- Abril-julio: crece la discusión pública por sus funciones simultáneas y por los honorarios del directorio.
- Agosto: vuelven a aparecer cuestionamientos sobre el sistema de fiscalización y transparencia de Terra Ignis.
- 7 de septiembre: D’Alessio renuncia al directorio de YPF.
- 8 de septiembre: YPF comunica oficialmente que la razón fueron “motivos estrictamente personales”.
La conclusión periodística responsable es otra:
La renuncia ocurre después de meses de cuestionamientos, pero YPF no dice que esos cuestionamientos hayan sido la causa de la salida.
Eso no impide formular la pregunta.
Y queda un dato todavía más incómodo: Terra Ignis
Mientras D’Alessio sale de YPF, no hay una salida equivalente de Terra Ignis.
La página institucional actual de la empresa provincial continúa mostrando a:
- Maximiliano D’Alessio como director titular;
- Maximiliano D’Alessio como gerente general;
- Analía Cubino como directora titular;
- Alejandro Eloff como director titular;
- Víctor Salgues y Mauro Pérez Toscani como directores titulares.
Por lo tanto, la renuncia anunciada el 8 de septiembre no significa el final de la carrera de D’Alessio dentro de la estructura energética fueguina.
Todo lo contrario.
Su principal cargo continúa siendo el de conductor de Terra Ignis.
Y eso transforma la renuncia de YPF en una pregunta todavía más importante:
¿Por qué renunciar a YPF pero continuar al frente de la empresa provincial que recibió parte de los activos que YPF dejó en Tierra del Fuego?
La salida que deja demasiadas preguntas
La explicación oficial es “motivos personales”.
Es una explicación válida desde el punto de vista societario, pero insuficiente desde el punto de vista político.
Porque D’Alessio no era un director más.
Era el presidente de Terra Ignis.
Era el representante de Tierra del Fuego en YPF.
Era el funcionario cuya designación había provocado un conflicto con la Legislatura.
Era el protagonista de una controversia sobre el procedimiento de designación.
Era el destinatario de cuestionamientos sobre la fiscalización de Terra Ignis.
Y era, además, uno de los directores de una compañía cuyos honorarios fueron colocados públicamente en el centro del debate por sus montos millonarios.
Ahora se retira.
Pero solamente de YPF.
El reemplazante ya está definido
La salida no dejó vacante la representación.
La Comisión Fiscalizadora de las acciones Clase D designó a Martín de los Ríos Plaza, quien permanecerá en el cargo hasta que la Asamblea de Accionistas elija nuevos directores.
La sustitución fue inmediata.
No hubo transición política anunciada.
No hubo explicación adicional.
No hubo referencia a los cuestionamientos que durante meses rodearon la designación de D’Alessio.
Solamente una fórmula societaria:
renuncia por motivos estrictamente personales.
Boca de Pozo: la pregunta que queda abierta
La salida de D’Alessio de YPF no cierra la controversia.
La concentra.
Porque ahora la discusión pasa a ser otra:
¿Qué sucedió durante estos meses para que quien había sido elegido para representar los intereses de Tierra del Fuego dentro de YPF terminara abandonando ese cargo apenas unos meses después de haber asumido?
La respuesta oficial está escrita en una sola línea: razones personales.
Pero la cronología muestra algo más complejo: una designación cuestionada por su procedimiento, una remuneración millonaria, un potencial conflicto de intereses por la coexistencia de funciones, una larga disputa sobre la fiscalización de Terra Ignis y, finalmente, una renuncia que llega después de meses de presión política y mediática.
Eso no permite afirmar que las presiones provocaron la renuncia.
Pero tampoco permite ignorar la coincidencia temporal.
Y ahora queda la segunda pregunta:
si el problema era YPF, ¿por qué D’Alessio continúa al frente de Terra Ignis y ahora esta como director y Salteńo que no vive en TDF para reemplazarlo?
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