EMPRESAS
Grave montaje y camuflaje en Río Cullen: El Gobernador Melella y TotalEnergies esconden a los británicos tras un logo inexistente
En una puesta en escena que roza el ridículo, el gobernador Gustavo Melella acompañado por el intendente de Río Grande Martín Pérez asistieron a la inauguración del parque eólico de TotalEnergies en el norte de la isla. Mientras el discurso oficial hablaba de «soberanía energética», en las instalaciones se mantenía el logo de Wintershall Dea para ocultar la presencia de la británica Harbour Energy, la verdadera dueña de los activos que opera en aguas fueguinas en el proyecto Fénix.

Por Redacción Boca de Pozo
RÍO CULLEN, 6 de Mayo de 2026 – Lo que debía ser un acto de celebración por la puesta en marcha del parque eólico más austral del mundo en la zona de Río Cullen, terminó convirtiéndose en una burda operación de maquillaje político y empresarial. La investigación de Boca de Pozo pudo confirmar que, durante la visita del gobernador Gustavo Melella y el intendente Martín Pérez a las instalaciones de TotalEnergies, se montó un escenario diseñado para el engaño: el uso de la marca Wintershall Dea para invisibilizar a los nuevos socios británicos del consorcio.
Como este medio informó en exclusiva en septiembre de 2024, la petrolera alemana Wintershall Dea completó la venta de todos sus activos de upstream en Argentina a la firma de capitales ingleses Harbour Energy. Sin embargo, a casi dos años de aquella transacción, el logo de la empresa alemana —que ya no tiene intereses en la Cuenca Austral— sigue presidiendo las presentaciones oficiales en Tierra del Fuego.

La estrategia del «Logo Fantasma»
La maniobra no es un descuido administrativo. Es una estrategia deliberada de «camuflaje» corporativo. El consorcio CMA-1, integrado por TotalEnergies, Pan American Energy (PAE) y ahora Harbour Energy, sabe que la presencia de una bandera británica en el corazón de la producción gasífera fueguina es un «cable pelado» para la opinión pública y un desafío directo a la Ley Gaucho Rivero.
Para evitar el escándalo de ver al Gobernador de la Provincia —quien se autoproclama paladín de la causa Malvinas— estrechando manos bajo el logo de una empresa con sede en Londres y con intereses petroleros activos en la zona de exclusión de las islas (proyecto Sea Lion), las operadoras decidieron exhumar el cadáver de Wintershall Dea.

Harbour Energy: El socio incómodo que Melella prefiere no ver
La británica Harbour Energy no es cualquier empresa. Es la mayor productora independiente del Reino Unido y hoy posee el 37,5% de las operaciones en Tierra del Fuego que antes pertenecían a los alemanes. Su desembarco en la isla se realizó bajo un manto de silencio cómplice por parte del Gobierno Provincial, que ha evitado sistemáticamente explicar cómo una empresa inglesa puede operar recursos estratégicos en la provincia mientras el mismo holding mantiene licencias otorgadas ilegalmente por el gobierno colonial de las Malvinas.
Ayer, en Río Cullen, el «viento de esperanza» que mencionó Melella pareció soplar solo para esconder la realidad. El Gobernador se mostró cómodo entre los aerogeneradores de 9 MW de potencia, ignorando que el suelo que pisaba y el gas que esas plantas procesan ahora engrosan los balances de una corporación británica.
Un montaje para la tribuna
«En Argentina, somos un importante proveedor de energía y uno de los principales productores de gas natural del país.» Reza en su página oficial la británica Harbour Energy
La producción de Harbour se concentra en dos áreas: la prolífica concesión marina Cuenca Marina Austral (CMA-1) en la provincia de Tierra del Fuego, y las concesiones terrestres Aguada Pichana Este y San Roque en la cuenca Neuquina. El negocio adquirido por Harbour lleva más de cuatro décadas operando en Argentina y mantiene una alianza de larga data con TotalEnergies.
La producción promedio fue de 73 kboepd en 2025. Esto refleja el sólido desempeño continuo de CMA-1, respaldado por casi un año de contribución del proyecto de gas Fenix. La plataforma no tripulada conectada a las instalaciones existentes se completó en enero de 2025.
En 2025, Harbour y sus socios también tomaron la decisión final de inversión en Southern Energy SA, un proyecto de GNL por fases con dos buques, con una capacidad aproximada de 6 millones de toneladas anuales, que proporcionará a nuestro recurso de gas argentino acceso a los mercados mundiales.

La presencia del logo de Wintershall Dea en las carpetas de presentación y en la cartelería del evento es la prueba irrefutable de un montaje político. ¿Cómo explica el Ministerio de Energía de la Provincia que se sigan validando presentaciones con una empresa que ya no existe en el registro de operadores locales?
Esta «identidad autopercibida» de las petroleras cuenta con la anuencia de un Ejecutivo que prefiere el marketing de la transición energética por sobre la defensa irrestricta de la soberanía. Mientras en los papeles Harbour Energy factura, en las fotos Melella posa con los alemanes que ya se fueron.

El parque eólico de Río Cullen es una obra tecnológica imponente, pero nace manchado por la falta de transparencia. El intento de pasar desapercibida la presencia británica en las operaciones de la Cuenca Austral es un insulto a la inteligencia de los fueguinos.
Desde Boca de Pozo, seguiremos denunciando este doble discurso: no se puede clamar por la soberanía en los foros internacionales mientras se le permite a las empresas inglesas operar «encubiertas» tras logos de fachada en nuestra propia casa. La «soberanía energética» de la que habla el Gobernador parece ser, en realidad, una soberanía de cartón piedra montada para la foto.
¿Hasta cuándo el Gobierno de Tierra del Fuego permitirá que empresas británicas operen nuestros recursos estratégicos bajo marcas de fantasía para evitar el cumplimiento de las leyes provinciales?
Recordemos que el gobierno de Melella, a sabiendas del cambio del paquete accionario de activos, avanzó con la autorizaciòn al consorcio a operar.
Asumiendo con total conocimiento una decisión ilegítima de origen; el gobierno de Tierra del Fuego aprobó la renovación de los contratos petroleros que la provincia posee con el consorcio explotador de los yacimientos «HIDRA», «CAÑADON ALFA-ARA”, “ANTARES”, “KAUS”, “ARGO» y «VEGA PLEYADE” pertenecientes al Área “CUENCA MARINA AUSTRAL 1». Pero con una salvedad, el consorcio tiene nuevo integrante en la sociedad con Total Energy y Pan American Energy; la británica Harbour Energy. La empresa que entre 2021 y 2022 poseyó el 65% de las acciones del proyecto petrolero Leon Marino/Sea Lion, descubierto en 2010 por Rockhopper; a partir de ilegítimas concesiones otorgadas por la colonia británica que usurpa las Islas Malvinas.

La ilegalidad que el gobierno de Gustavo Melella tolera, admite y encubre se produce como consecuencia que, en 2024, Harbour Energy adquirió los activos globales de petróleo y gas no rusos de Wintershall Dea, incluyendo sus operaciones en Argentina. La participación accionaria de la empresa alemana, en el Proyecto Fenix, en el litoral atlántico de Tierra del Fuego, junto a Total y Panamerican, y en Neuquén; en el yacimiento de Vaca Muerta.
El acuerdo de compra fue anunciado el 21 de diciembre de 2023, y su oficialización se completó con el cierre de la transacción entre 3 y el 4 de septiembre de 2024. En el momento de transferencia definitiva de las acciones de Wintershall Dea a Harbor Energy.
Desde Gustavo Melella para abajo, nadie en el Gobierno de Tierra del Fuego puede alegar desconocimiento en el tema. El 14 de febrero de 2024, el ingeniero Alejandro Aguirre, por entonces ministro de Energía de Tierra del Fuego, manifestaba que junto al Gobernador Gustavo Melella y el Secretario de Malvinas Andrés Dachary; habían coincidido en no autorizar el traspaso de las acciones que Wintershall Dea Argentina posee del yacimiento offshore Fenix –existente en el litoral norte de la costa atlántica de la isla Grande de Tierra del Fuego-; a la compañía petrolera británica Harbour Energy.
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