EXPLORACIÓN y EXPLOTACIÓN
Exclusiva: Crisis petrolera en Tierra del Fuego, Se declaran despedidos los trabajadores de contratistas tras la salida de YPF y estalla la promesa de D’ Alessio, Castillo y Melella
La ficción de la «soberanía energética» armada por el gobernador Gustavo Melella, la ministra Gabriela Castillo y el polifuncionario Maximiliano D’Alessio terminó de estallar en el Ministerio de Trabajo. Sín la presencia una vez más de YPF, Hoy lunes 22 de junio de 2026, las bases de las contratistas Huinoil, Alfa 80, Almar, Poliser y Finess rompieron un esquema de suspensiones fraudulentas y se consideraron despedidas. El vaciamiento de YPF, las mentiras sobre la estabilidad de 500 familias y el ingreso de una operadora sin fondos hunden a la provincia en el peor escenario de su historia.
RÍO GRANDE, 22 de junio de 2026. — La farsa del traspaso ordenado de las áreas maduras que YPF abandonó en Tierra del Fuego ha llegado a su inevitable final. En lo que representa un colapso laboral y operativo sin precedentes en la Cuenca Austral, los trabajadores de las principales empresas contratistas locales se han considerado formalmente despedidos a partir del día de hoy.

La drástica decisión legal, adoptada en bloque tras el fracaso sistemático de las audiencias en el Ministerio de Trabajo y Empleo de la provincia, sepulta definitivamente la desgastada narrativa oficial de la «paz social» y la «defensa de los puestos de trabajo». Las familias petroleras, empujadas a un laberinto de suspensiones con rebajas salariales humillantes, decidieron romper el silencio y activar los telegramas de despido indirecto ante la absoluta inacción del gobierno provincial y la complicidad de la operadora estatal Terra Ignis con la firma cordobesa Velitec S.A..
El Acta del Escándalo: Suspensiones al 40% y la complicidad estatal
Los documentos oficiales de la última audiencia realizada ante la Dirección General de Relaciones Laborales (Expte. N° 52053-2026) exponen con crudeza el desprecio patronal y la capitulación del Estado fueguino. En ese encuentro, las pymes subcontratistas locales blanquearon que no tienen recursos para sostener una farsa financiera diseñada para que Velitec S.A. no se ensucie las manos con despidos directos.

La secuencia registrada en el acta es demoledora :
- HUINOIL S.A. ratificó que su personal se encuentra suspendido hasta el 30 de junio, advirtiendo que la medida se prorrogará indefinidamente ante la falta de contratos reales de operación.
- ALFA 80 S.R.L. notificó que formalizará suspensiones pagando un miserable 40% de los haberes a partir del 1 de junio y por el término de treinta días.
- ALMAR CONSTRUCCIONES S.R.L. y POLISER S.R.L., representadas por el Dr. Francisco Giménez, ratificaron la suspensión inmediata de todo su personal.
Frente a este escenario de asfixia económica, donde las pymes locales ejecutan el ajuste forzadas por la rescisión de los contratos comerciales que impuso Velitec, los trabajadores dijeron basta. Al no haber garantías de absorción por parte de la nueva UTE y encontrarse con haberes liquidados al 40% en pleno invierno patagónico, las dotaciones se declararon despedidas de manera indirecta para poder reclamar las indemnizaciones de ley ante los tribunales, haciendo responsable solidario al propio Estado provincial.

La estafa de los «500 puestos»: El abismo entre la épica oficial y la realidad
La quiebra de la paz social expone la cadena de promesas incumplidas que sostuvieron los tres principales alfiles del oficialismo provincial. En diciembre de 2025, la ministra de Obras y Servicios Públicos, Gabriela Castillo, presionó a la Legislatura para que aprobara a libro cerrado la cesión de las áreas de YPF a Terra Ignis bajo una promesa solemne: «Aprobar el convenio es garantizar 500 puestos de trabajo. No podemos perder un puesto de trabajo más».
Sin embargo, el marketing oficial se desmoronó antes de que la tinta del acuerdo se secara. El 31 de diciembre de ese mismo año, la propia Castillo tuvo que salir a admitir en radio local que la cifra de 500 puestos era una pantalla: reconoció que de YPF solo quedaban 50 empleados directos y que el resto correspondía a subcontratistas que debían negociar su suerte en el sector privado.

Hoy, la realidad de campo documentada por el portal especializado Boca de Pozo es trágica: de una dotación real histórica de 505 trabajadores en la cuenca, el Estado de Tierra del Fuego firmó un contrato de transferencia que contempla únicamente a 260 operarios, planificando de antemano dejar a 245 familias en la calle.
A esta estafa matemática se sumó la maniobra del gobernador Gustavo Melella, quien intentó desacreditar los legítimos reclamos sindicales afirmando alegremente que «todos los trabajadores que pedía el gremio están adentro». Melella justificó el violento ajuste sobre la cadena de proveedores locales descalificando los salarios de los operarios de Río Grande: «Muchas contratistas venían con contratos muy suculentos. YPF tenía un bolsillo de payaso, nosotros no», sentenció el gobernador, blanqueando la descapitalización y la precarización que su propia gestión promueve en el norte de la isla.
Velitec y Terra Ignis: El «Plan B» insolvente y el canibalismo técnico
La crisis no es solo social, sino también técnica y de gobernanza energética. La empresa estatal Terra Ignis S.A., comandada por Maximiliano D’Alessio, se ha revelado como un cascarón vacío de recursos e ideas. Mientras el sindicato denuncia que los directivos de la firma provincial «no conocen el área y no tienen plata», D’Alessio se cobija en un escándalo ético monumental: como director político de Tierra del Fuego en el directorio de YPF, aprobó y se beneficia de un esquema de honorarios de 954.000 dólares anuales (más de 70 millones de pesos mensuales), transformando la representación de la isla en un botín personal mientras las plantas que debe fiscalizar agonizan.
Ante el colapso del anunciado «pacto de soberanía» con la estatal china Sinopec, el gobierno de Melella debió recurrir de urgencia a la cordobesa Velitec S.A. como operadora transitoria. Los resultados de este «Plan B» están a la vista:
- Los registros comerciales indican que Velitec se encuentra en la Categoría 3 del Veraz (alto riesgo crediticio).
- Lejos de desembolsar los 6 millones de dólares de inversión prometidos, sus emisarios deambulan por financieras locales intentando conseguir fondos corrientes para mantener la operación básica.
- Su director operativo, Facundo Aráoz, le reconoció en la cara al secretario general del gremio, Luis Sosa, la verdadera meta corporativa: «De los 260 trabajadores, solo van a tomar 70».
Mientras el poder político juega a las escondidas, el corazón del gas fueguino en la Planta San Sebastián se encuentra al borde del colapso técnico. Los talleres han sido desmantelados y las herramientas retiradas. De las tres turbinas de frío indispensables para procesar el fluido y asegurar que el gas llegue al continente, solo la turbina C640C sigue funcionando en estado crítico, sobreviviendo gracias al «canibalismo» de las piezas de la turbina A, que fue desmantelada por completo ante la total inacción de la autoridad de aplicación.
El fin de la tregua: Se pudre todo en la Cuenca Austral
Las bases petroleras han hablado y la tregua judicial de Melella se ha terminado. Con los trabajadores de Huinoil, Alfa 80, Almar, Poliser y Finess declarándose despedidos a partir del día de hoy, el conflicto escala a una fase judicial y de acción directa de consecuencias imprevisibles para el abastecimiento energético de toda la Argentina.
La advertencia de Luis Sosa resuena hoy con más fuerza que nunca en los yacimientos congelados de Río Grande: «No tienen que dar marcha atrás con los 260 puestos, porque si no, hablando vulgarmente, se pudre todo». En el extremo sur del mapa, el desprecio por la mano de obra local y la entrega de recursos a operadoras insolventes han terminado por incendiar la cuenca. La verdad, finalmente, perforó el blindaje del marketing oficial.
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